El Congreso de la modernidad, el lenguaje excluyente y los SO.

Con el ánimo sosegadísimo, desde la paz de mi hotel mientras hago tiempo para salir a cenar en Granada, tengo que decir que me siento algo excluida en este congreso.
Profesores, maestros, alumnos, padres...
Hemos desaparecido del mapa, o tal vez es que se me olvida que aún no hemos sido colocadas donde nos corresponde por el simple hecho de ser, a las profesoras, a las maestras, a las alumnas y a las madres. Ni siquiera coordinadoras TIC, o toc.
No estamos en los papeles, por eso parece que no estamos.
Y se molestan si se lo haces notar, te miran como si estuvieras zumbada, fueras una pesada feminista que seguramente no liga nada, o vete a saber. La respuesta: "Pues yo no soy machista" es tan simplona que me pregunto si no estamos otra vez empezando casas por el tejado en la escuela y, por tanto, en la sociedad y en la vida. Sé que a muchos y a algunas este lenguaje no les gusta. Mi más sincera comprensión hacia ellos y ellas, pero de ninguna manera aceptaré que se me excluya para que ellos y ellas no se sientan incómodos.
Esta mañana, un ponente al que ni conozco ni juzgo personalmente, porque es uno más de los que han hablado tooooodo en masculino, ha contado una anécdota muy simpática acerca de lo bien que se siente ayudando a una maestrA a hacer todo lo que no sabe ella acerca del ordenador. Es la única vez que he escuchado el nombre de mi profesión en femenino en todo el congreso. Una profesión llena hasta la bandera de mujeres de ídem. Y para uno que nos nombra, suena a chiste de torpona que empieza.
He querido, en el turno de preguntas, hacer notar este detalle porque somos ya algunas las que estamos molestas con el asunto, pero sobre todo porque me molestó a mí (se siente, tenemos derecho a sentir lo que sentimos y a expresarlo), y la respuesta, tras un malentendido en el que pensó este señor que yo me ofendía por llamarme maestra en vez de profesora (au contraire, por dios), me dijo la frase maldita: "Yo no soy machista", y encima va su mujer y lo confirma, cuando mi única intención era expresar un malestar y no averiguar quién lleva la casa (porque eso seguro que lo adivino).

Añadir por último que yo, que soy mujer, webmistress (gracias Juan, por el término) de mi colegio, madre y maestra, he desatascado el ordenador y dado cursos a compañeros varones que son auténticos zoquetes encantadores a la hora de ponerse a la tecla. Y jamás se me ha ocurrido contarlo como si fuera una gracia o una bondad mía.

Sólo nos faltaba crear el príncipe azul TIC que viene en el caballo blanco a reiniciarte el Windows porque ha ocurrido una operación no válida y tiene que cerrarse. O a encontrar la carpeta .tuxpaint, oculta para que no la veas, donde están los dibujos de la chiquillería. O a poner las notas en Séneca.

Hay más opciones para no necesitar príncipes azules reiniciadores: ser maquera y wemistress, y a mucha honra.
No tengo nada en contra de usar Guadalinex, pero o jugamos todos y todas, o pinchamos la pelota, que aquí en el congreso, en las administraciones, nuestros políticos, los sindicatos, todos usan Windows y algunos, Mac. Los Guadalinex que veo son de la administración y de algunos ponentes. Muy pocos teniendo en cuenta donde estamos, quién organiza y quién paga.

Muy masculino este congreso, tal vez por eso me sepa a poco innovador, demasiada técnica y poca escuela nueva. (esto es una maldad, lo sé, pero no pude aguantarme, me divierte ser mala ;-P)

Con el ánimo de reflexionar desde un puntito irónico festivo,
Lola, webmistress.

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Me encanta tu maldad, Lola, sobre todo cuando sacas a relucir este tema.
La utilización de un lenguaje no sexista es imprescindible para la no ocultación de la mujer, en todos los ámbitos. Este es uno más.

Se habla de brecha digital de género. Empecemos simplemente por no ocultar el papel de la mujer en la tecnología, y veremos cómo la brecha no es tan grande como parece, y lo más importante, ayudará a que cada vez sea menor, pues las mujeres no se sentirán excluidas.

Por favor, dejaros de prejuicios y poneos a ello. Al principio puede que cueste cambiar "profesores" por "profesorado", o "alumnos" por alumnado o por "alumnos y alumnas", pero una vez te acostumbras lo que suena raro (y mal) es el lenguaje sexista actual.

Os paso unos enlaces que tengo recopilados desde hace tiempo. No sé si seguirán operativos

Documentos, artículos, publicaciones y enlaces

Recomendaciones para un uso no sexista del lenguaje.
Servicio de Lenguas y Documentos (BPS/LD) Unesco.
http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001149/114950So.pdf

Manual de lenguaje administrativo no sexista
Área de la mujer. Ayuntamiento de Málaga
http://www.ayto-malaga.es/pls/portal30/docs/FOLDER/MUJER/MANUAL_NO_...

Las palabras también discriminan
Artículo Revista Eroski
http://revista.consumer.es/web/es/20050201/pdf/miscelanea.pdf

Lenguaje no sexista
Guía de Mujeres Universia
http://www.mujeres.universia.es/ocioycultura/lenguajenosexista.htm

El lenguaje, más que palabras. Propuestas para un uso no sexista del lenguaje.
Emakunde/Instituto Vasco de la Mujer.
http://www.educarenigualdad.org/Upload/Mat_54_lenguaje_c.pdf

Bibliografía

Bibliografía sobre l´us de llenguatge no sexista
Universitat de Barcelona
http://www.ub.es/slc/cilaj/jornades/bibliografia.pdf

Nombra en femenino y en masculino.
Instituto de la Mujer. Ministerio de Asuntos Sociales

Recomendaciones para el uso no sexista de la lengua.
Ministerio de Educación y Ciencia.

Propuestas para evitar el sexismo en el lenguaje.
Instituto de la Mujer. Ministerio de Asuntos Sociales.

Uso no sexista del lenguaje administrativo.
Instituto de la Mujer. Ministerio de Asuntos Sociales.

Normativa sobre uso no sexista del lenguaje

RESOLUCION 14.1 aprobada por la Conferencia General de la UNESCO, en su 24a
reunión, aparta-do 1) del párrafo 2), 1987.

RESOLUCIÓN 109 aprobada por la Conferencia General de la UNESCO, en su 25a reunión,
párrafo 3, 1989.

RECOMENDACIÓN aprobada por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 21 de
febrero de 1990.

IV PROGRAMA HE ACCIÓN COMUNITARIO para la Igualdad de Oportunidades entre
Hombres y Mujeres (1996 - 2000).

ORDEN de 22 de marzo de 1995 del Ministerio de Educación y Ciencia, por la que se
adecua la denominación de los títulos académicos oficiales a la condición masculina o
femenina de quienes los obtengan.
joder!
vaya caña!
la paz de tu hotel se ve que te inspira
sobretodo me identifico con lo de "poco innovador, demasiada técnica y poca escuela nueva"
jajajaja, es que la paz es del hotel, no mía, jejeje.

Mira, cuando decía yo las cosas de pequeñita, para pedir por ejemplo una bici a los reyes magos, lo pedía por favor, como si no me lo mereciera. Y el resultado era el obvio: la bici se la traían a mi hermano, que chillaba más.
Ahora he cambiado de táctica y, si bien quedo fatal en las recepciones de la Preysler por no ser todo lo correcta que debe ser una señora, las bicis empiezan a llegar aunque no sea 6 de enero.
Ya lo dijo Benedetti: Táctica y estrategia.
Genial. Comparto plenamente tu visión. Aquí estoy yo queriendo leer o escuchar en algún sitio lo que tu has dicho y sin conseguirlo. Esta escuela con tics nos mejora en inglés, en matemáticas, en ciencias naturales, etc., etc., pero ni una sola referencia a temas relacionados con género. Me temo que son las formas masculinas de hacer, las que se imponen. Un púlpito, un micrófono y una voz lo más firme posible. O aprendemos a pasar por ahí o no valemos.

Tengo mi pregunta para la ponencia de cierre. Más que una pregunta es una constatación. Espero que salga. Si alguien la encuentra interesante podemos intentar que salga en más sedes.

En en casa y en la escuela, cuando los chicos y las chicas tienen que compartir un ordenador son los chicos los que IMPONEN su derecho a usarlo con más frecuencia. ¿Significa esto algo?

At home and at school when boys and girls have to share a computer, it's boys who IMPOSE thier right to use it longer than girls. ¿Does it mean anything to us?
¡Que no me juzgas! ¡Que no me juzgas! Pues se te ha ido la mano.

Estas son las bondades de la web 2.0: que democratiza internet, permitiendo a cualquiera juzgarme como persona, pese a que únicamente me conozca por una ponencia de 10 minutos sobre la plataforma "eduagora".

Estamos hartos de aconsejar a nuestros alumnos que, ante el exceso de información, deben filtrar, seleccionar y contrastar la información; pero, parece que estos consejos no son aplicables a algunos y algunas docentes.

Cuando acepté sustituir al titular de la ponencia e intervenir en aquel magnífico estrado granadino, asumí el riesgo de que se criticaran mis palabras, pero no que se me juzgara como persona.

Ante la crítica a mis palabras, simplemente esperaré a que el vídeo de la ponencia se cuelgue en la página oficial del congreso para enseñárselo a las personas referidas en la misma. Y no dudaré en pedirles perdón si se sienten ofendidas. Lo que sí creo que se evidenciará en el vídeo es que en ningún momento llamé torpe a una compañera y amiga. En este caso, considero que únicamente existen dos posibilidades:

* el único torpe aquí soy yo, si en el breve tiempo del que disponía no fui capaz de hacer entender que cualquier docente, independientemente del nivel de conocimientos de partida, no tiene dificultades en utilizar las nuevas tecnologías cuando las ventajas de la plataforma superan al trabajo necesario para dominarlas. Olvidas que también puse como ejemplo a un hombre, pero se ve que esto no es relevante. La única diferencia entre ambos fue que la una me besó y el otro no, y utilicé ese beso, símplemente para evidenciar la facilidad de uso de la plataforma a diferencia de la de Martin Dougiamas, al que dudo que besen por la facilidad de uso de su LMS.

* o bien, existen mentes enfermas que pervierten el significado de lo expresado, si creen que puede ir en beneficio de su causa.

Pero, pese a que pueda haberme equivocado en la elección de las palabras o de los ejemplos, cosa de la que todos y todas podrán opinar en breve; no te permito, ni a ti ni a nadie, que insinúes conocer el modelo de convivencia de mi familia. Me permito darte un consejo: "desconfía de tus dotes adivinatorias. Tienes demasiados prejuicios".

Sí, me has juzgado como sexista, y además utilizando pruebas irrefutables, cuales son:
* la de que me defendiera utilizando la poco afortunada frase "no soy un machista",
* y sobre todo, el que mi cónyuge lo confirmara. Debe tener muy poco valor para ti el que una mujer defienda la forma de ser de su marido.

Tampoco considero que sea justo que me caricaturices como "príncipe azul", porque, seguramente a diferencia tuya, no me importa el sexo de aquellos a los que ayudo ni de aquellas que me ayudan.
Yo también tengo que decir que me siento algo excluida en este congreso. Profesores, maestros, alumnos, padres... Estuve en Madrid así que de la anecdota que cuentas no puedo opinar.

Las pocas veces que alguien precisó refiriéndose a profesores y profesoras sentí afinidad y complicidad. Hacer las cosas con la visión de que la diversidad es riqueza ayuda en la comunicación.

El viernes por la noche acudí a una fiesta. La organizaban Las Calzaslargas: un grupo de mujeres antimilitaristas que dejó de funcionar allá por el 98. Un momento de encuentro para compartir experiencias nuevas. Me sirvió para seguir constatando que hay más formas de hacer las cosas, ni mejores ni peores, simplemente más.

El formato Gran Congreso con púlpito permanente y micrófono en ristre no es el que a mi personalmente me hace sentirme más cómoda. Como a mí a muchas otras personas. Con estos formatos en los que más hombres se sienten cómodos que mujeres se da una clara ley de la ventaja a los primeros. ¿Y si nos dejáramos influir y cambiáramos algo? Y no me pidáis que haga el esfuerzo por intentarlo porque ese modelo será siempre excluyente. Pongámonos a pensar si hay o no, otras estructuras que favorecen una mayor comunicación, participación, intercambio.

Como muchas veces digo en clase. Si queréis cambiar algo lo primero que tenéis que descubrir es que hay algo que podéis mejorar. Definirlo y concretarlo, cuanto más mejor. Nosotros y nosotras no hemos ido a la escuela del respeto a la diferencia. Hemos ido a una escuela competitiva y sexista que nos ha marcado. Desaprender nos tiene que llevar algún tiempo. Esta escuela nueva, de las nuevas tecnologías de la que hablamos, no la pueden hacer entre unos pocos.

No podemos seguir permitiendo que el ratón lo tengáis más tiempo que nosotras como sigue pasando. Para eso contamos con vosotros. Cada vez sois más los que os alejáis del "Reverterismo" y os ponéis manos a la obra colaborando, para abrir puertas nuevas.
Creo que la inmensa mayoría de los asistentes entendimos tu ejemplo...
No pienso que las cosas hayan sido así, como la compi dice, ... incluso creo que se ha potenciado la exposición de experiencias y charlas efectuadas por la mujer, en general,...
Un saludo.
Creo que no me has entendido, ni allí, ni aquí. Yo no me meto en tu vida, fuiste tú el que nombraste a tu mujer y a tu casa y a tu presunto machismo, no te llamé machista, ni te ataqué, quise hacer mención del hecho de cómo se estaba hablando en el congreso (incluso al principio creías que me ofendí por otra cosa), yo sólo quise hacer notar que el lenguaje del congreso, absolutamente todo, fue en masculino.
No hablaba de ti en concreto, menos aún de tu mujer o sus defensas, que no van por ahí los tiros, ni ese es un tema que a mí me interese. Globalmente, incluso con hombres no machistas, seguimos siendo nosotras las que llevamos el timón de las casas, uno de los motivos por los que avanzamos menos en esto y en todo lo que tenga que ver con la vida fuera del hogar (generalizo mucho, lo sé, pero no sé hacerlo mejor). Y eso no es un invento mío, sólo hay que sentarse en alguna casa y observar.

Y qué quieres, se me calentó la boca cuando para una vez que escuché "maestra", en femenino, era para ese ejemplo. No me gustó y lo dije, como tú ahora dices que no te gusta lo que digo yo y me catalogas también en un cajón de personas enfermas, al que no me siento afín, pero acepto que tú lo pienses, porque realmente es algo de lo que es muy difícil hablar todavía con adultos. Curiosamente, no ocurre igual con los menores de 18 años, al menos los que yo conozco.
Pero es tu forma de verme, y yo lo respeto. Personalmente siento la necesidad de buscarme un sitio en el mundo que no me dieron por nacer mujer, y eso hago, buscarlo lo mejor que sé. Y si me equivoco, mis disculpas, apenas estoy aprendiendo a hacerlo. Y como ando harta de tanta corrección política que nos deja siempre donde empezamos, pues soy brusca hablando, pero eso de momento, no puedo remediarlo.

Mis disculpas si te has sentido ofendido en lo personal, pero en absoluto es el tema que me ocupaba, ¿de verdad crees que daría la cara en un tema tan mal visto, en plena sala, sin papelito, con micro, para llamar machista a un señor que no sé quién es? Por eso me molestó que metieras a tu mujer, porque yo quería hablar del congreso y su masculinidad, no de un particular.
Pero eso sí, sigo diciendo que no me gusta que se hable de profesores y maestros y parezca, en el lenguaje, que son los únicos que están. Hay brecha digital ya, eso es una realidad, pero no seré yo quien la alimente.

Y no hablaba yo de machismo, sino de que ya que estamos hasta las cejas de proyectos y Planes de Igualdad, y se nos exigen un montón de cosas, al respecto, es lamentable que luego en estos sitios, donde todo se hace más grande (para bien y para mal), no se haga lo que se tiene que hacer. Los políticos, por ejemplo, imponen el Plan de Igualdad, y luego ellos y ellas se lo pasan por el forro. Pues eso, a mí, me cabrea.

A ti, mis más sinceras disculpas, pero sólo en lo que toque a lo personal. Lo demás, sigo pensando lo mismo.

Lola
Creo que no deberíamos personalizar.
Ya no se trata de si se es machista o feminista, estamos en una sociedad en la que la mujer no se visualiza, por muchas razones, y una de ellas es el lenguaje.Todo el mundo, hombres y mujeres, deberíamos reconocer que se utiliza el lenguaje de modo sexista, y deberíamos ir pensando en cambiar las cosas.
Cada persona que reflexione y, si le parece, que aporte su granito de arena para el cambio. Esto no es algo que podamos pedir que nos lo haga "la administración", es cosa de todos y de todas.
Hablando de educación y de tecnología, tener un especial cuidado con el lenguaje me parece esencial.
Hola, un poco tarde me uno a este debate. No sé de donde sacáis tiempo la verdad.
Yo, al igual que Lola y otras compañeras, me he sentido excluida. Pocas personas han hablado de profesoras, maestras, alumnas o madres.
Lo noté desde el primer día, las personas que han presentado el congreso (periodistas) en ningún momento han usado el lenguaje inclusivo.
Ver en pantalla gigante como una y otra vez se decía profesores, alumnos,... me dolía.
Entre el profesorado hay quien sí lo usaba y quien no. Pero no sólo eso, en la página del congreso tampoco se escribe inclusivamente, y eso que como colaboradora del comité fue una de las primeras cosas que comenté -pero ni caso.
He tenido que oír como a las mujeres las llamaban por su nombre de pila y a los hombres con nombre y apellido. Como a una profesora (cuya experiencia ha sido de lo mejorcito que se ha visto) se la presentaba como "señorita", ella misma contestó con un comentario irónico en el estrado.

Estoy contigo Lola, de escuela nueva poco se ha visto y si mucho de marketing y empresas a tutiplen.

La ministra habla de Educación 2.0, ¿pero realmente sabe lo que significa?
Si se consulta el diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española de la Lengua sobre "género" (http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltGUIBusDPD?lema=genero), nos proporciona la siguiente información:
"género (2). 1. Los sustantivos en español pueden ser masculinos o femeninos. Cuando el sustantivo designa seres animados, lo más habitual es que exista una forma específica para cada uno de los dos géneros gramaticales, en correspondencia con la distinción biológica de sexos, bien por el uso de desinencias o sufijos distintivos de género añadidos a una misma raíz, como ocurre en gato/gata, profesor/profesora, nene/nena, conde/condesa, zar/zarina; bien por el uso de palabras de distinta raíz según el sexo del referente (heteronimia), como ocurre en hombre/mujer, caballo/yegua, yerno/nuera; no obstante, son muchos los casos en que existe una forma única, válida para referirse a seres de uno u otro sexo: es el caso de los llamados «sustantivos comunes en cuanto al género» (→ a) y de los llamados «sustantivos epicenos» (→ b). Si el referente del sustantivo es inanimado, lo normal es que sea solo masculino (cuadro, césped, día) o solo femenino (mesa, pared, libido), aunque existe un grupo de sustantivos que poseen ambos géneros, los denominados tradicionalmente «sustantivos ambiguos en cuanto al género» (→ c).
(...)
2. Uso del masculino en referencia a seres de ambos sexos
2.1. En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se emplea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es el único animal racional; El gato es un buen animal de compañía. Consecuentemente, los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas ni las mujeres prehistóricas ni las gatas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un colectivo formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chicos y chicas. A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos: «Decidió luchar ella, y ayudar a sus compañeros y compañeras» (Excélsior [Méx.] 5.9.96). Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la presencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lingüística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticiones, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los ciudadanos.
2.2. Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudadanos y ciudadanas, etc.; → 2.1), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s niñ@s. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño.
(...)"

Sin embargo, creo que hubiese sido mejor usar vocablos como "profesorado", "alumnado", etc. como bien indica María L. en la primera respuesta.
El lenguaje crea el pensamiento. El pensamiento crea el sentimiento.
Lo que no se nombra, en el inconscientemente, no existe.
A los niños y las niñas, al alumnado, no les cuesta trabajo usar el lenguaje inclusivo, sólo nos cuesta a los que no tenemos costumbre. Dato a tener en cuenta.
A las mujeres, a muchas, a mí, me encanta ser nombrada. Cuando se habla de la Historia del Hombre, siempre imaginaba a un señor con barba, enorme y con un garrote, una espada o algo que le daba poder. Habrá quien no lo crea, pero eso tiene mucha enjundia psicológica.
No me doy por aludida cuando me llaman profesor, porque no soy un profesor.
En un aula de 3 años, en asamblea, les dije: "Y ahora todos los niños se van a sentar en las mesas". Sólo se fueron a sentar los niños, efectivamente. Las niñas no pensaron que el diccionario decía tantas cosas interesantes y se quedaron en el suelo.

Yo era de las opositoras a cambiar el lenguaje cuando empezó esto de la Coeducación, la Igualdad, etc ( que no olvidemos beneficia tanto a hombres como mujeres, aunque ahora cueste trabajo verlo tal como es, apenas estamos en pañales y se vive como agresión, pero es justo lo contrario). A mí también me parecía tedioso, hasta que empecé a oír cómo aparecía yo en lo que se decía, en los textos... y empezó a gustarme y ahora no me cuesta tanto, y creo que es algo bueno para todos y todas. Es cuestión de tiempo que la palabra "miembra" esté en el DRAE, aunque yo no lo veré, ¿O es que el diccionario sigue siendo el mismo de hace 50 años? ¿escribimos igual que Cervantes? ¿Hablamos con los mismos términos? ¿No han aceptado montones de palabras nuevas porque llegan las TIC atropellando? ¿Por qué los términos informáticos sí y nosotras no? ¿Quién tiene miedo y de qué?

Yo no tengo miedo, no enarbolo banderas, intento tener paciencia, pero reclamo lo que es mío y de todas las que son mujeres como yo. Cuando se nos critica por todo esto, siempre se nos acaba llevando al terreno del que no nos quieren dejar salir y que aún se cree que es en el único sitio donde sabemos movernos con soltura: el hogar. Hogar que mejoraría mucho, igual bajaban los divorcios, si se eliminara el resentimiento oculto de tantas amas de casa que no están contentas con sus vidas. A las que lo estén, mi más sincera enhorabuena, pero yo quiero tener opciones varias, todas, como ellos. Sólo quiero tener la libertad de poder elegir. Sólo quiero respeto. Y también les quiero a ellos, a mis compañeros, hijos y amigos hombres, que tienen su propia lucha también.

En fin, que es difícil, pero no imposible.

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